Ramón Valencia (El Slavador)
En octubre de 2025, la ciudad de Caracas fue el escenario de la “Conferencia antimperialista y anti-fascista”, siendo el anfitrión el Instituto Simón Bolívar. A este evento asistieron representantes de más de 30 partidos y movimientos comunistas de distintas partes del mundo, consolidando un espacio de reflexión internacional.
La conferencia coincidió con una fecha emblemática: el 20 de octubre, día que marca el XIII aniversario del llamado del Comandante Hugo Chávez de “Comuna o Nada”. Este llamado urgía a profundizar la revolución bolivariana mediante “la construcción de una red social revolucionaria, una gigantesca telaraña que cubriera el territorio de lo nuevo”, capaz de resistir la ofensiva del sistema capitalista que ya en esos momentos asediaba de “manera sistemática y ascendente” (Figueroa A.). Actualmente, esta embestida se manifiesta en la agresión criminal del Gobierno de los Estados Unidos en el Caribe, la cual, bajo el pretexto de la lucha contra las drogas, ha asesinado más de 100 ciudadanos de distintas nacionalidades caribeñas. Detrás de estas acciones se identifica una verdadera intención de saqueo y robo de los recursos de Venezuela. Y tal como lo previo el Comandante son las comunas una de las principales líneas de defensa de la Revolución.
En este escenario de hostilidad internacional, la Conferencia permitió a los participantes experimentar y comprender directamente las herramientas de la agresión imperialista: la guerra mediática, la agresión psicológica, el bloqueo económico y la amenaza militar. Sin embargo, también fue posible observar la respuesta digna y resiliente del pueblo venezolano, que continúa resistiendo, trabajando y construyendo su proceso revolucionario, manteniendo una notable alegría por la vida y el futuro.
En este ambiente de resistencia popular, el ideario comunista trae al presente la memoria de las acciones heroicas de la comuna en ciudades como París, Lyon, Marsella y Toulouse, así como la referencia de Stepan Shahumyan en la comuna de Bakú. Estas experiencias históricas sirven de inspiración para entender la actual gesta de construcción de la democracia popular bolivariana, permitiendo una comprensión más profunda del proceso revolucionario, tanto desde el discurso como desde la práctica de sus protagonistas: el pueblo y su gobierno. Este proceso se caracteriza por “herramientas que surgen no solo de teorías, sino del propio genio colectivo de los trabajadores” (Mücadele Birliği).
Resulta urgente y determinante ayudar a comprender y explicar la naturaleza imperialista y fascista de la agresión, fenómeno que ocurre a nivel global y utiliza herramientas variadas. Solamente a partir de este entendimiento será posible cumplir con la “tarea estratégica central de construir un frente único, amplio, flexible y resistente” (Almarzooq, H.). En este sentido, “la táctica de la clase obrera debe priorizar la unidad de todos aquellos que luchan contra las potencias imperialistas, manteniendo a distancia a las falsas izquierdas y a las fuerzas del bloque burgués.” (Ángel, M.).
Es fundamental comprender que la agresión imperialista y el ascenso de fuerzas neofascistas surgen como reacción al nacimiento de un mundo multilateral, donde la hegemonía militar y económica de Estados Unidos se ve cada vez más cuestionada y debilitada. En este contexto, “al proletariado y a los pueblos les interesa aplazar el mayor tiempo posible la formación de una coalición imperialista, desarrollando así la fuerza de masas del antimperialismo” (Ángel, M.). Cada día de paz y contención de la agresión, es una victoria para la vida y la revolución.
Es oportuno señalar que en el surgimiento de este mundo multilateral y en la confrontación de la estrategia imperialistas, la lucha de los pueblos y Partidos Comunistas (República Popular Democrática de Corea, Viet Nam, Cuba y especialmente de República Popular China), que ya han emprendido el camino por la sociedad socialista ha jugado un papel determinante, junto a países con Gobiernos Nacionalistas y soberanos, especialmente Rusia que ha librado una prolongada operación militar especial contra la OTAN.
Se están construyendo las fuerzas y los vínculos de un nuevo mundo, en el que el pensamiento y la práctica comunista de los trabajadores continuara siendo fundamental.
Las conclusiones de la Conferencia conllevaron a un profundo e incuestionable compromiso de solidaridad militante con la República Bolivariana de Venezuela, a desplegar en todos nuestros países una campaña de denuncia y aclaración de la agresión imperialista y sus causas; y en caso, de una invasión a su territorio promover la organización de brigadas internacionales; así también, a continuar, en todos nuestros países en la denuncia de la fascistización de la política imperialista, en la educación, organización y movilización de nuestros pueblos para resistir el ataque de las fuerzas reaccionarias, a continuar denunciando la acción criminal y genocida del sionismo, en contra del pueblo Palestino, y en sumar nuestras fuerzas al proceso de nacimiento de un mundo multilateral.
Que en este año 2026, nuestro mayor éxito sea el fortalecimiento de nuestra resiliencia y el avance de nuestras luchas.